Reseña: Dark Phoenix


Título: Dark Phoenix.
Dirección: Simon Kinberg.
Duración: 1h y 54 min.
Elenco: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Sophie Turner, Tye Sheridan, Alexandra Shipp y Jessica Chastain.
Genero: Película de superhéroes.
Estreno: 4 de junio de 2019.
Sinopsis: “Los X-Men se enfrentan a su enemigo más poderoso: uno de sus miembros, Jean Grey. Durante una misión de rescate en el espacio, Jean casi muere al ser alcanzada por una misteriosa fuerza cósmica. Cuando regresa a casa, esa radiación la ha hecho más poderosa, pero mucho más inestable. Mientras lucha con la entidad que habita en su interior, Jean desata sus poderes de formas que no puede controlar ni comprender. Jean cae en una espiral fuera de control haciendo daño a aquellos que más ama y empieza a destruir los lazos que mantienen unidos a los X-Men.”


Dark Phoenix es la última película de los X-Men producida por Fox. Con la compra de los estudios de 20th Century Fox por parte de The Walt Disney Company, los derechos de los X-Men y la producción de estas películas pasarían a Marvel Studios. Esto hace que Dark Phoenix sea la película que cierra un ciclo de 19 años que empezó en el 2000 con la primer película de los X-Men. Un ciclo que nos dió el primer universo cinematográfico de superhéroes y con el que muchos tenemos un apego emocional muy fuerte. Cuando fui a ver esta película esperaba que fuese excelente y que sea ese cierre que estas películas merecían. Aún así, era consciente que las películas de X-Men nunca tuvieron una cualidad constante. Algunas son obras maestras y otras están destinadas al olvido. Por más que me duela en el alma decirlo, esta es una de las que irán al olvido de los espectadores.

La película comienza en 1975 con una Jean Grey de 8 años que viaja con sus padres en un auto. Aquí se desata una discusión entre Jean y su madre por quien elige que tipo de música escuchan en la radio. Mientras la mujer pone su radio preferida, la joven Jean utiliza sus poderes mutantes para cambiar de radio. Esto es un aspecto sumamente interesante puesto que generalmente la activación del Genoma X se da en la pubertad, al vivir por un trauma considerable o por nacimiento. En el caso de la Jean de los cómics la activación se dió un poco más adelante pero aún muy joven, en ese caso fue por un trauma pero en la película parecen haber surgido de la nada. Este despertar de sus poderes hace que la niña no pueda controlarlos y en un descuido provoca un accidente automovilístico en el que mueren sus padres.

Tras este trauma Jean es recibida por el Profesor Xavier y a pesar de su reticencia él logra convencerla de que su escuela es el lugar más seguro para una niña especial como ella. Estas escenas iniciales son las más lindas de toda la película. Creo que la conexión que se forma entre ellos dos es hermosa pero rápidamente se pierde en el resto de la película. No quiero echarle la culpa a Sophie Turner pero siento que los guionistas fallaron en escribir una Jean Grey más humana para ella.

Una vez Jean queda asentada en la Mansión se realiza un salto temporal hasta 1992. Aquí los X-Men son un grupo de superhéroes y el orgullo de los Estados Unidos, Xavier tiene un teléfono directo con el presidente y la época en la que eran perseguidos parece haber quedado atrás. El problema es cuando un transbordador espacial pierde el control y queda en colisión inminente con una explosión solar. Aquí los X-Men deberán ir (sin ningún tipo de preparación para misiones espaciales) a salvarlos. Si bien la misión sale relativamente bien, Jean queda atrapada en el transbordador y termina absorbiendo toda la radiación de la explosión solar. Eso no la mata pero aumenta su poder hasta límites nunca antes vistos.

Mientras los X-Men intentan entender qué pasa con Jean, una raza alienígena llamada los D’Bari llegan a la tierra buscando a la entidad intergaláctica Fénix que ahora vive dentro de Jean Grey. La explicación sobre sus intereses y sus motivaciones quedan claras pero no reciben un tratamiento digno de este tipo de villanos. Eso hace que cuando se junten con Jean uno empiece a perder todo el interés en esta película. Por un lado tenes a unos aliens que no te generan nada de empatía y por el otro a una Jean Grey que acaba de dejar los X-Men al descubrir que no todo lo que sabe de sus padres es verdad.

No quiero hablar más del argumento porque es tan pobre que terminaría spoileando todos los puntos importantes. Lo que sí quiero decir es que me gusta que se hayan incluído algunos puntos importantes en la mitología de los X-Men. La isla de Genosha hace su primer aparición en una película de los X-Men. En los cómics Genosha es una nación de última tecnología donde los mutantes pueden sentirse seguros, en la película la vemos como un campamento de contenedores para personas sin techo. Creo que esto es una desilución quienes crecimos leyendo cómics de los X-Men y esperábamos una isla increíble. Por el otro lado los D’Bari son una raza que no tiene mucha importancia en el universo de Marvel pero si en la historia de la Fénix Oscura, siento que eso no se aprovechó como debería haberse aprovechado.

Por último es triste que la película no haya sabido manejar al Fénix como la entidad cósmica que es. En los cómics de Marvel el Fenix es una entidad sumamente poderosa y sus efectos en la mente de quienes la portan. Creo que esta película falla en mostrarnos este lado de la historia y si bien lo intenta el impacto emocional en los personajes no termina de funcionar. Hay varios personajes importantes, como Cyclops, que aparecieron en películas anteriores pero que nunca aportaron nada a la historia. Esto hace que a la hora de ponernos en su lugar como “el novio que sufre por Jean” no sintamos nada, porque nunca tuvimos suficiente tiempo para que sintamos algo por el personaje de Tye Sheridan como si sentíamos por su encarnación anterior (James Marsden). Estas son fallas que hacen que a mediados de la película te empieces a quedar dormido.

¿Qué fue lo bueno? Creo que lo mejor de la película fueron los efectos especiales. En las películas de los X-Men hay muchos personajes que tienen poderes invisibles, uno no ve el poder de Magneto, Jean o Xavier sino que ve sus consecuencias y esto se logró manifestar de una forma genial en la pantalla grande. Lamentablemente la historia no acompañó esta espectacularidad y uno sale del cine queriendo haber visto otra cosa.

X-Men Dark Phoenix es una película que cierra un ciclo y que resulta bastante triste para quien disfrutó de otras películas de los X-Men. Con la compra de Disney entramos en una nueva era donde el futuro de los mutantes es incierto. Espero que después de esta película les den una nueva oportunidad y los fanáticos tengamos aventuras mutantes dignas una vez más.

Opinión: 4/10

2 comentarios sobre “Reseña: Dark Phoenix

  1. Es una pena que no te gustara, porque como vos decís, es la última de una etapa y luego demorar tanto tiempo en ver si la estrenaban o no, uno va con ciertas expectativas. Yo aún no la he visto, pero la verdad que desde la anterior entrega no estoy muy convencida con el rumbo que comenzaron a llevar las películas, así que no me sorprende para nada que esta sea una decepción.

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