Reseña: Pokémon Oro y Plata

Título: Pokémon Oro y Plata.
Desarrollador: Game Freak.
Fecha de lanzamiento: 21 de noviembre de 1999.
Género: RPG.
Plataformas: Gameboy Color y Nintendo 3DS en Consola Virtual (jugado en Gameboy Color)
Duración: 30 hs.
Sinopsis: “Comenzarás como Entrenador novato, explorarás la extensa región de Johto y te embarcarás en una misión para capturar tantos Pokémon como sea posible. Docenas de Pokémon se unirán a la acción, incluido el trío de Pokémon Legendarios Raikou, Entei y Suicune. Estos juegos también presentaron por primera vez nuevos tipos de Pokémon; estate muy atento a los Pokémon de tipo Acero y tipo Siniestro a lo largo de tu viaje.”

Los RPGS son por definición juegos complejos, largos y con una cantidad enorme de detalles que hacen que sentarse a hacer una reseña sea algo sumamente difícil. Esto es una complejidad a la que para bien o para mal estoy acostumbrado siendo este mi género preferido en el mundo de los videojuegos. A pesar de esto me llevó 5 años sentarme a escribir la reseña de un juego que considero como mi preferido. Un juego que me llegó con mi Gameboy Color y que no sólo definió mi amor por un género sino mi amor completo por los videojuegos en general, es por esto que no soy la persona más objetiva para hablar de estos juegos. A pesar de esto voy a hacer un esfuerzo para hablar de las cosas buenas y malas de Oro y Plata y tratar de hacerles la reseña justa que esta entrega merece.

Antes de hablar del juego es importante entender lo que pasó antes del lanzamiento de esta entrega, una entrega que tuvo una historia sumamente compleja al punto que el juego que se mostró por primera vez en el Spaceworld de 1997 poco tenía que ver con el que vió la luz en 1999. Además está la clásica anécdota de que Game Freak tuvo serios problemas para programar algunas de las mejoras en el cartucho (en ese momento el estudio contenía sólo 4 programadores), al punto que tuvo que venir Satoru Iwata a crear diferentes herramientas para poder completar este juego en tiempo y forma.

Este es un detalle que no quiero dejar pasar porque creo que el trabajo necesario para crear Oro y Plata no sólo fue monumental sino que logra construir de nuevo el primer juego y construir encima para crear una auténtica secuela que terminaría cerrando la historia del Rojo y Azul. Este fue un enfoque lógico porque en ese momento Game Freak pensaba que este sería el juego final de la saga. Este era un pequeño estudio que había puesto mucho amor a sus entregas pero que nunca se esperó que Pokémon se volvería el fenómeno cultural que se convirtió a fines de los 90.

Como en todos los juegos de esta franquicia empezaremos con un profesor hablándonos y explicandonos sobre el mundo de los pokémon. Es aquí que conoceremos el primer gran agregado de la franquicia: el ciclo de día y noche. Esto es un detalle que cambiaría para siempre la forma en la que buscamos y capturamos pokémon. A partir de este momento no todos los pokémon aparecerán en todas las rutas a cualquier hora del día, sino que deberíamos estar en el lugar correcto en el momento correcto para conseguir algunos de los pokémon más raros.

De la mano con esto este nuevo reloj agregaría un calendario con los días de la semana. Esto no es solamente un detalle para complementar el reloj sino que hará que en ciertos días de la semana tengamos algunos eventos que no aparecerán en otros días. Esto nos obligará a entrar al juego todos los días para ver dónde hay novedades y conseguir todo el contenido posible. Este tipo de contenido irá desde el nuevo Concurso de Captura de Bichos hasta la oportunidad de conseguir un pokémon raro como Lapras o incluso los días en los que sale un barco de una región a la otra. Todos estos detalles hacen que Pokémon Oro y Plata se juegue más como un MMORPG que como un RPG tradicional, haciendo que Johto se sienta como un mundo sumamente vivo en comparación con otros juegos de la saga.

Además este juego repite uno de los detalles más interesantes de los primeros dos juegos y es su poca linealidad. Si, para los primeros cuatro líderes de gimnasio deberemos hacerlos en un orden específico. En este juego Aníbal, Jasmina y Fredo puedan ser derrotados en el orden que nosotros queramos (este detalle se traslada a los líderes de gimnasio de Kanto una vez viajemos a la región del primer juego).

Lamentablemente es esta no linealidad la que trae aparejado el principal problema que veo en estos juegos y es su curva de nivel. Para que uno pueda derrotar a los líderes de gimnasio en el orden que uno quiera estos tres líderes no pueden tener una diferencia de niveles muy grande. Este detalle funciona bastante bien mientras estamos en Johto pero se rompe completamente cuando vamos a Kanto. En esta otra región los líderes de gimnasio tienen un nivel muy inferior al de los pokémon de Lance (campeón de la liga de Johto) por lo que la segunda mitad del juego es extremadamente fácil para terminar con el entrenador más fuerte de toda la saga como jefe final. Esta falta de balance de su dificultad no sólo afecta a su gameplay sino que también afecta a su historia.

Una de las principales críticas de Johto es la “falta de historia” que tiene la región. Esto es algo lógico porque al permitirnos jugar la historia de forma no lineal no podremos tener una historia muy estricta que nos limite estos movimientos. A pesar de eso creo que esto no es un defecto sino una de las grandes virtudes de este juego. Pokémon Oro y Plata es quizás el juego con más lugares memorables de toda la saga. Parte de esto se logra con pequeñas aventuras que van creando la historia macro de este juego. Todos los que jugamos a la segunda generación recordamos con amor a Cesar, el creador de pokébolas que luchó contra el Equipo Rocket para proteger a los Slowpoke. También recordamos con el mismo cariño a Jasmina la líder de gimnasio que deja de lado sus obligaciones como Líder para ir a curar a un pokémon herido. Incluso al llegar a Kanto seguiremos viendo este tipo de historias con el robo de las máquinas de la central de energía o del destino de la Isla Canela. Pokémon Oro y Plata es un juego lineal con los suficientes momentos abiertos como para que podamos experimentar y conocer a fondo cada uno de los lugares de esta región y de las personas que nos cruzamos.

Dentro de estas aventuras es importante resaltar a dos personajes. El primero es Lance, un hombre que en los primeros juegos sólo vimos parado al final del Alto Mando esperando para combatir con nosotros. En este juego lo vemos ensuciándose las manos y yendo a luchar contra el Equipo Rocket y demostrando por que es el campeón de estas dos regiones. El otro personaje que es importante resaltar es Plata, nuestro rival. Cuando lo conocemos es un joven misterioso que robó su pokémon inicial y a lo largo de la aventura se la pasa hablando de que sólo le interesa tener pokémon más fuertes. Esto cambia a medida que avanzamos en el juego y lo vemos madurar como entrenador y empezar a comprender que lo que hace fuerte a un entrenador no es el poder de sus pokémon sino el vínculo que tiene con ellos. Esto se ve claramente en la última pelea que tenemos con él (el rematch luego de derrotar a Rojo) donde tendrá un Crobat, un pokémon que sólo evoluciona gracias a tener un alto nivel de amistad, lo que demuestra no sólo un mejor vínculo con sus pokémon sino también una evolución de personaje y un cierre de su arco.

También es importante incluir las novedades que aparecieron por primera vez en esta entrega. Ahora los pokémon tendrán géneros, podrán reproducirse de huevos, aparecerán por primera vez los pokémon variocolor y se agregan nuevos tipos de evolución como los intercambios con objetos (objetos que incluso se pueden dar a los pokémon) y diferentes tipos de batallas como los legendarios que corren por toda la región. Estos son detalles que al día de hoy siguen presentes en la saga y son sumamente queridos por algunos jugadores (un gran ejemplo de esto es la comunidad creada alrededor de la cría de pokémon y la búsqueda de pokémon variocolor).

Un detalle que suele pasar desapercibido es la forma en la que Game Freak decidió presentar todos estos agregados y es con los personajes hablando sobre estas novedades en el juego o directamente mostrándoles. Esto es un detalle muy importante puesto que uno podría tener novedades con las que nunca interactúa pero este juego te obliga a tener un huevo en tu equipo y a enfrentarse a un pokémon variocolor. Además dos de los pokémon que nos entrega el mismo juego (Eevee y Togepi) evolucionan por amistad por lo que si usamos a estos pokémon en nuestro equipo seguramente nos llevemos la sorpresa de verlos evolucionar eventualmente.

Hablando de nuevos pokémon este juego incluye 100 nuevos pokémon, varios de ellos evoluciones de criaturas ya conocidas previamente. Pero lo más importante es la adición de dos nuevos tipos: Acero y Siniestro. Estos dos tipos son el intento de Game Freak de balancear el juego e intentar castigar a los pokémon Dragón y psíquicos que dominaban la meta en la primera generación. Esto no solo demuestra que en este momento Game Freak intentaba crear pokémon que aporten a la meta del juego sino que la intención de este juego era solucionar los problemas que ya tenía la primera generación para lograr ser su versión definitiva.

En cuanto a su región, Johto es la primera región de Pokémon en tener un nombre ficticio (puesto que la región de Kanto tiene el nombre de una de las regiones reales de Japón). A pesar de esto está basada en la región de Kansai, una de las regiones más históricas de la isla y donde los viejos templos se mantienen hasta el día de hoy. Esto ayuda a que Johto sea una región con ruinas, antiguos templos y viejas leyendas ancestrales que agregaron misterio e incentivaron la exploración al máximo.

Hablando de la cultura y el diseño de esta región es importante hablar de los gráficos del juego. Pokémon Oro y Plata es hermoso, tan hermoso que me animaría a decir que al día de hoy sigue siendo uno de los juegos más bellos de la Gameboy Color. Este avance gráfico no sólo permitió mostrar en todo su esplendor el ciclo de día y noche sino que también se trasladó en el diseño general del juego. Esta vez tendremos cuevas heladas, pozos de lava en algunos gimnasios, las ciudades se iluminarán en la noche y veremos sus luces prendidas mientras que otras ciudades están plagadas de bellas flores. Todo esto hace que el mundo se sienta realmente vivo.

Estos avances gráficos no sólo se tradujeron al mapa sino que también a los sprites, en especial en el diseño de los Pokémon. Por más que ame los juegos de la primera generación hay que reconocer que el trabajo de sprite es radicalmente superior haciendo que muchos de estos pokémon se vean mucho más parecidos a las versiones que se veían en el anime que a las vistas en los primeros juegos. Esto es claramente visible en los pokémon de la primera generación pero también permitió que tengamos diseños hermosos de los nuevos pokémon. En mi caso mi preferido es Cyndaquil y puedo decir que a nivel de diseño Johto es la región con el mayor porcentaje de pokémon lindos (o por lo menos según mi gusto personal).

Si dejamos de lado los gráficos, las innovaciones y la historia sólo nos queda la música. Para esta entrega volveremos a tener Junichi Masuda (que en este caso comparte el rol de director de juego con Satoshi Tajiri). Pero además tendremos por primera vez a Gō Ichinose, uno de los compositores más importantes de la saga que dió música a entregas hasta Sol y Luna. El otro compositor fue Morikazu Aoki quien se concentró principalmente en efectos de sonido pero que logró crear varios remixes de las composiciones originales de Masuda para la parte de Kanto. Con estos tres hombres trabajando en equipo sobra decir que estamos frente a una de las mejores bandas sonoras de la Gameboy Color y una serie de juegos que ayudó a definir el sonido que caracterizaría a Pokémon. Canciones como el camino entre Cherrygrove City y New Bark Town nos suman en la aventura mientras que otras composiciones como las de las Ruinas Alfa recuerdan a la turbia canción de Pueblo Lavanda. Son estos detalles los que hacen que escuchar esta música sea un placer para el que el pequeño parlante de la Gameboy se queda corto.

Para terminar esta reseña sigo convencido que Pokémon Oro y Plata son dos juegos excelentes y de lo mejor que tiene la Gameboy Color para ofrecernos. Si, no son juegos perfectos y tienen algunos detalles como la curva de nivel que pueden hacer que por momentos sean un poco frustrantes y con una linealidad que por momentos hace que tengamos poca “historia”. A pesar de eso tienen una belleza increíble donde el principal disfrute está en ser tragado por este mundo y disfrutarlo como si se tratara de un MMO. Pokémon Oro y Plata no sólo le agregaron complejidad al mundo de Pokémon, sino que también hicieron que se sienta vivo y por eso para mi son juegos casi perfectos. Si aún no los jugaron les recomiendo encarecidamente que vayan a hacerlo de una vez.

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