Proyecto Disney: Tarzan

Título: Tarzán.
Dirección: Kevin Lima y Chris Buck.
Duración: 1h y 28 min.
Elenco: Tony Goldwyn, Minnie Driver, Glenn Close, Alex D. Linz, Rosie O’Donnell, Brian Blessed, Nigel Hawthorne, Lance Henriksen, Wayne Knight y Taylor Dempsey.
Genero: Aventuras.
Estreno: 12 de junio de 1999.
Sinopsis: “Cuando Kala, una gorila hembra, encuentra un niño huérfano en la jungla, decide adoptarlo como su propio hijo a pesar de la oposición de Kerchak, el jefe de la manada. Junto a Terk, un gracioso mono y Tantor, un elefante algo neurótico, Tarzán crecerá en la jungla desarrollando los instintos de los animales y aprendiendo a deslizarse entre los árboles a velocidad de vértigo. Pero cuando una expedición se adentra en la jungla y Tarzán conoce a Jane, descubrirá quién es realmente y cuál es el mundo al que pertenece… 

Hora de retomar el proyecto Disney y hablar de la última película de lo que se conoce como el “Renacimiento Disney” una época donde el estudio miró para atrás y volvió a hacer películas de una forma similar a las que hacía Walt Disney cuando estaba vivo. Este cambio de enfoque no sólo ayudó a renovar un estudio, sino que muchos fanáticos de las películas animadas suelen nombrar estas películas al mismo nivel de clásicos como Bambi, Cenicienta o 101 Dálmatas. Tarzán fue la última película de Disney en los noventa y cerró la que podría ser su década más exitosa hasta el momento.

Tarzán es un libro que uno no pensaría ver adaptado por un estudio como Disney. Si, muchas de las historias de hadas tocadas por el estudio están basadas en historias que originalmente eran bastante oscuras. La diferencia de Tarzán es que el libro original fue escrito por Edgar Rice Burroughs, uno de los autores más importantes dentro de la historia de la fantasía y la ciencia ficción pero enfocado en la literatura más “pulp” lo que normalmente uno no pensaría en una adaptación Disney (aunque eventualmente Disney sería el estudio de la adaptación live action de John Carter, también basada en libros del mismo autor). A pesar de esta temática fue Thomas Schumacher (presidente del estudio en ese momento) quien impulsó el intento de realizar una adaptación del personaje de Burroughs que guste o no ya estaba triunfando en el cine live action.

Con este enfoque Disney decidió ir con un escritor que ya tenía experiencia en historias oscuras. Tad Murphy había terminado de escribir El Jorobado de Notre Dame cuando tomó el proyecto de Tarzán. Esta lógica fue la que terminó obligando a Disney a cambiar de guionistas, contratando a Bob Tzudiker y Noni White quienes deberían encargarse de cambiar el guión para agregar un toque de humor que conecte con los más pequeños. Estos problemas volvieron con el casting, al punto que Brendan Fraser llegó a audicionar dos veces para interpretar a Tarzán (lo que no le consiguió el papel pero eventualmente pudo hacer George on the Jungle), además se llegó a considerar a Woody Allen para actuar del elefante Tantor hasta que fue convencido por Jefrey Katzenberg para abandonar el proyecto y actuar en la primer película de Dreamworks (Hormiguitaz). Estos problemas ya se habían dado en 1996 por lo que estamos hablando de un ciclo de producción muy largo para una película que eventualmente logró estar a la altura.

La historia de Tarzán comienza mostrándonos la localización de la historia y presentándonos de lleno los dos grandes temas principales de la película. Por un lado la familia y como tanto gorilas como humanos lograron adaptarse a vivir en la selva. Mientras que por el otro vemos como los dos mundos se enfrentan y logran conseguir soluciones diferentes a vivir en un lugar tan hostil como es la selva africana. Es aquí que conocemos al primer villano de la película: Sabor, la leopardo encargada de asesinar al hijo de la gorila Kala y a los padres de Tarzán. Es esta introducción la que no sólo nos presenta a los protagonistas y nos propone los grandes temas de la película sino que también es la que se encarga de poner el primer arco narrativo de nuestro protagonista.

Obviamente Tarzán no es aceptado enseguida entre los gorilas. Esto es principalmente por Kerchak, líder de la tribu de gorilas que se opone con fuerza a la inclusión de un humano dentro de su grupo. Esto obliga a que Tarzán se esté esforzando permanentemente a encajar y fallé miserablemente haciendo que cada vez sea más y más rechazado por Kerchak y sólo obtenga amor y comprensión por su madre Kala, su amiga Terk y su amigo el elefante Tantor. Este arco no sólo nos mostrará como Tarzán crecerá hasta convertirse en un hombre sino cómo utilizará su inteligencia humana para mejorar la vida del resto de la tribu, a pesar de que el líder siga sin aceptarlo.

Es en el final de este arco que las cosas cambian gracias al mismo personaje que se encargó de unir al hombre con los gorilas: Sabor. Aquí la leopardo vuelve a atacar a la tribu y es enfrentada por Kerchak quien casi muere en el combate y sólo sobrevive porque Tarzán lo salva y mata a la bestia ganándo su más que merecido lugar en la tribu. Lamentablemente esto no durará mucho porque una vez que Tarzán es aceptado por Kerchak es que llegan los humanos a la selva.

Estas escenas de la película no sólo hacen un excelente trabajo de presentarnos a tres nuevos personajes. Jane Porter (el interés romántico de nuestro protagonista y una investigadora que quiere estudiar a los gorilas en su hábitat natural), Cecil Porter (padre de Jane, alivio cómico y también investigador de gorilas) y Cecil Clayton (un cazador que en ningún momento oculta su interés de asesinar a los gorilas pero en el que Tarzán confía al no conocer la maldad de los humanos). Es la introducción de este trío de personajes el que logra mover la historia para adelante y poner a nuestro protagonista nuevamente entre dos mundos, dos mundos que poco a poco se irán acercando de forma peligrosa mientras la relación de Jane y Tarzán se vuelve cada vez más fuerte y más palpable.

Es este contacto entre dos mundos el que recuerda demasiado a Pocahontas, una película que en el momento de el estreno de Tarzán había cumplido 5 años lo que hace que estuviera muy fresca en la memoria de los espectadores. Aquí Disney estudió lo que funcionó de las escenas de Pocahontas y Jhon Smith las repitió en Tarzán, mejorando algunas cosas como la epicidad de ese encuentro. Esto hace que Tarzán y Jane no puedan entenderse en un principio (y por gran parte de la película no lo harán) y que todo se haga con lenguaje visual lo que hace que cada una de estas tomas sea completamente memorable.

La tercera parte de la película hará que el villano Clayton muestre sus cartas y los dos mundos se enfrenten poniendo a Tarzán en el medio. No quiero hacer spoilers porque creo que esta película tiene un par de giros inesperados que a pesar de ser lógicos viendo como funcionan sus personajes el estudio logró presentarlos de una forma que terminan convenciendo al espectador.

Es imposible hablar de Tarzán sin mencionar lo que nos entra por los ojos en esta película, puesto que estamos frente a las tomas más bellas creadas por el estudio hasta el momento. Aquí podemos apreciar la majestuosa naturaleza de la selva africana como nunca antes ya sea desde lugares más cerrados con vegetación hasta las abiertas cataratas donde viven los elefantes. Además es importante resaltar el maravilloso trabajo de animación en las escenas donde Tarzán “surfea” por los troncos de los árboles logrando varias de las tomas más icónicas de la película (tan icónicas que el diseñador Tetsuya Nomura las adaptó tal cual a la primer entrega del videojuego Kingdom Hearts). Estas tomas fueron logradas en parte por el uso del software “Deep Canvas” que permitía crear un fondo computarizado que se veía como si fueran escenas animadas con un fondo tradicional, este software no sólo hace que se vea increíble sino que le dió a Disney un Oscar técnico por estos avances.

Hablando de los Oscar esta película se lo llevó de forma más que merecida por la canción “You’ll Be In my Heart”. Esta banda sonora, compuesta y cantada por Phill Collins se completa con “Son of Man”, “Trashin’ the Camp”, “Strangers Like Me” y “Two Worlds”. Lo interesante es que tres de estas canciones fueron escritas por Collins luego de leer los libros de Burroughs y sin saber cuál sería el enfoque que le daría Disney. Para hacer las cosas aún más meritorias para Collins hay que resaltar que Tarzán fue la película de Disney más doblada hasta el momento (para un total de 35 lenguas) y el compositor canta las canciones en 5 de estas versiones (Inglés, español, italiano, alemán y francés) algo que me parece un mérito extremadamente grande para el ex cantante de Génesis.

Para terminar Tarzán es la culminación del trabajo de un estudio a lo largo de su mejor década, una década que cerró con una de sus mejores películas donde no sólo se cuenta una historia divertida para los más pequeños sino que se intenta tocar temas más complejos como “¿Qué es lo que nos hace humanos? o ¿Cuál es nuestro lugar en el mundo?”. Estos enfoques hacen que Tarzán se haya vuelto un clásico de la animación y una de las películas más queridas de Disney. Si aún no la vieron ya están tardando en sentarse a ver esta obra maestra.

El mes que viene seguiremos hablando de Disney y nos toca empezar una nueva era, el Post-Renacimiento que empezó con Fantasía 2000. Si les gustan estos posts de Disney pueden seguir el Proyecto Disney y leer todos los otros posts en este link.

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