Proyecto Disney: Aladdin

Título: Aladdin.
Dirección: John Musker y Ron Clements.
Duración: 1h y 30 min.
Elenco: Scott Weinger, Robin Williams, Linda Larkin, Jonathan Freeman, Frank Welker, Gilbert Gottfried y Douglas Seale.
Genero: Fantasía.
Estreno: 25 de noviembre de 1992.
Sinopsis: “Basada en el famoso cuento “Aladino y la lámpara maravillosa”, la trama se sitúa en el exótico paisaje del mítico reino árabe de Agrabah. Aladdin es un ingenioso joven que, a pesar de vivir en un estado de extrema pobreza, sueña con casarse con la bella hija del sultán, la princesa Yasmin. El destino interviene cuando el astuto visir del Sultán, Yafar, recluta a Aladdin para que le ayude a recuperar una lámpara mágica de las profundidades de la Cueva de las Maravillas. El joven encuentra la lámpara, en la que vive un genio que concede tres deseos a quien lo libere.”

Se acaba el año y toca volver a ver y hablar de una película de Disney, en este caso seguimos viajando por el Renacimiento Disney y llegamos a otra favorita de muchas personas. Aladdin es una de esas películas que marcó a varias generaciones y si bien no fue mi caso, es la primera película de Disney en estrenarse después de mi nacimiento. Esto hace que a partir de este punto pueda empezar a contar anécdotas personales sobre los estrenos, la campaña o cosas relacionadas con las películas.

La historia de Aladdin de Disney es una adaptación del cuento de “Aladino y la lampara maravillosa” una historia que se encuentra descrita en Las mil y una noches. Esto hace que no sólo sea una historia sumamente antigua si no que quizás pueda tener el privilegio de ser la adaptación Disney de una historia más antigua hasta la fecha. Por el otro lado, no es una de las historias que Disney estuvo más tiempo intentando adaptar. La idea de adaptar este cuento a una película fue del genial liricista Howard Ashman en 1988. Ashman empezó a escribir una versión de la historia que los productores de Disney no vieron con buenos ojos y que quedó escondida por unos años. Fue sólo después de que terminara la producción de La Sirenita que John Musker y Ron Clements (directores de esta película) decidieron dirigir Aladdin.

Con este nuevo equipo Disney empezó a trabajar en lo que rápidamente se volvería un clásico. Lamentablemente había un problema y ese problema era uno de los actores de la película. Robin Williams ya se había vuelto una persona importante dentro del mundo del cine con el lanzamiento de Good Morning, Vietnam. Esto hacía que su nombre se viera “perjudicado” al interpretar un personaje como El Genio en una película animada. Esto hizo que el actor se preocupara mucho por el posible efecto nocivo que podría tener Aladdin en su otra película (en ese momento) llamada Toys. Esto hizo que Williams aceptara actuar del Genio por el sueldo de $75.000 en vez de los 7-8 millones que pedía normalmente en esa época. Este sueldo sólo se sostenía si Disney no revelaba que era él el actor detrás del Genio y el personaje no podía aparecer más del 25% del tiempo publicitario. Obviamente Disney no hizo caso a Williams y sin decir que era él usaron el carisma del genio para atraer nuevos espectadores a las salas de cine, una estrategia que llevó a que el Genio se convirtiera en uno de los personajes más queridos de Williams.

La historia de Aladdin nos lleva a las calles de la ciudad ficticia de Agrabah, un lugar misterioso ubicado en algún lugar del mediano oriente. Aquí conocemos a nuestro protagonista, un joven que vive en las calles con su mono, Abú, y al que no le queda otra opción que robar comida para sobrevivir. A pesar de ser un ladrón, Aladdin es un joven de buen corazón que comparte lo poco que tiene con otros niños que viven en las calles de la ciudad. Lejos, sobre las sucias calles de barro de Agrabah se encuentra el palacio del Sultán, un lugar que contrasta con el mundo de Aladdin por estar repleto de lujos. A pesar de esto el palacio no está a salvo de sus problemas, por un lado tenemos a Jafar. Jafar es el visir del sultán y un hombre con una ambición inigualable, él trabaja codo a codo con su loro Iago para conseguir entrar a la Cueva de las Maravillas donde se encuentra una lámpara con un genio que cumple cualquier deseo. La tercera historia que tenemos es la de Jasmín, la hija del sultán. Jasmín es una joven que se encuentra retenida por las leyes de su tierra, una ley que la obliga a estar en el palacio hasta que venga un rey (o un príncipe) y se case con ella. Esto hace que la chica no esté para nada contenta en su jaula de oro y decida escaparse para conocer el mundo.

Estas tres historias se entrelazan de la única forma posible. Primero la escapada de Jasmín la lleva a conocer a Aladdin en las calles de Agrabah y en ese mismo momento los dos jóvenes se conectan y empiezan a enamorarse poco a poco. Por el otro lado Jafar descubre que no todo el mundo puede entrar a la Cueva de las Maravillas si no que sólo puede hacerlo quien sea puro de corazón. Esto hace que descubra que Aladdin es esta persona, es en ese momento que el Sultán se da cuenta que su hija está desaparecida y obliga a Jafar a buscarla. Por suerte para el visir él encuentra a la princesa y al joven que puede conseguir la lámpara en el mismo lugar.

Hasta este punto el plan de Jafar va viento en popa, él podrá utilizar al joven para conseguir la lámpara y además puede devolver a la princesa con su padre algo importante si quiere manipularlo. Esto lleva a que Aladdin vaya con un disfrazado Jafar hasta la Cueva de las Maravillas y el joven termine encontrando la lámpara y una alfombra voladora. Por suerte para él Jafar falla en su plan para hacerse con la lámpara y él termina consiguiendo su genio y su alfombra voladora. Aquí vemos al Genio en todo su esplendor, un comediante que sólo podría ser interpretado por el gran Robin Williams y que además de ser divertido imita a muchos comediantes, actores y presentadores famosos de principios de los 90 por lo que ver al Genio no tiene ningún desperdicio. Con esto el poderoso genio le explica las reglas de su magia y que él solo puede darle tres deseos. El primer deseo de Aladdín es convertirse en un príncipe para enamorar a la joven princesa.

Es en este punto de la historia que la película empieza a ir mucho más rápido y pasan muchas cosas que no estaría bueno spoilearlas. Con esto empiezan los intentos del joven (bajo el pseudónimo de “Príncipe Ali”) por seducir a Jasmín, algo que resulta un poco innecesario porque ella ya está enamorada de Aladdin en su forma “normal”. Aquí la película se complica, Jafar hace su última jugada y todo termina en un combate enorme contra el villano.

Al igual que La bella y la bestia, Aladdin es una película que sigue rompiendo estándares dentro de lo que hacía Disney y apunta directamente al carisma de sus personajes. Iago, la alfombra, Apú, o incluso el tigre Rajah son personajes secundarios que cumplen el ya clásico rol de sidekick de los diferentes personajes importantes (ya sean héroes o villanos). A esto debemos sumarle la aparición del Genio, un personaje tan carismático y tan querido que se volvió una de las interpretaciones más recordadas de Robin Williams. Además Disney utilizó esto para hacer muchas referencias y chistes internos que no voy a quemar porque es parte del carisma del Genio ir descubriéndose a medida que avanza la película.

Al igual que en La Sirenita, La Bella y la Bestia el dueto de compositores elegido para esta película fue Alen Menken en la música y Howard Ashman en las letras. Como sabrán quienes leyeron mi post sobre La bella y la bestia, Ashman falleció de VIH en 1991 por lo que sólo pudo componer Arabian Nights, Prince Ali y Friend Like Me (si me preguntan las tres mejores canciones de la película). Para suplir a Ashman y terminar el trabajo se llamó a Tim Rice. Rice había compuesto la canción principal de la película de James Bond, Octopussy y fue un manotazo de ahogado de Disney que más adelante rendiría frutos en otra película. Menkel y Rice terminaron de crear el resto de las canciones siendo A Whole New World quizás su aporte más importante a esta película.

Desde un punto de vista de la animación seguimos viendo como Disney avanza más y más hacia el futuro. Disney volvió a utilizar CAPS para darle color a los personajes pero nuevamente apareció el CGI en varias escenas de fuego y la Cueva de las Maravillas (incluyendo al tigre de la puerta). Esto hizo que en las escenas de acción y de mayor movimiento Aladdin se vea como una película diferente a las anteriores y realmente se sienta esa sensación de estar viviendo una aventura.

Como dije antes, Aladdin es una de esas películas que marcó a una generación y que también escala hacia lo más alto dentro del canon Disney. Lamentablemente creo que sus escenas centrales se vuelven un poco pesadas por momento y al final se apuran mucho por terminar la historia, esto hace que a mi parecer la película se sienta rara. A pesar de esto, y si miramos todo lo que hablé hasta ahora, estamos frente a una película de una enorme calidad y uno de los más grandes clásicos del cine de animación.

El mes que viene estrenamos el 2021 hablando de una de mis películas preferidas. En enero toca hablar de El Rey León. También recuerden que pueden seguir el Proyecto Disney y leer todas las reseñas en este link.

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