Reseña: Las cosas que perdimos en el fuego

28787166Título: Las cosas que perdimos en el fuego.
Autor: Mariana Enriquez.
Genero: Cuentos de terror.
Saga: 
Cantidad de páginas: 197.
Fecha de publicación: 4 de Diciembre de 2014.
Sinopsis: “En estos once cuentos el lector se ve obligado a olvidarse de sí mismo para seguir las peripecias e investigaciones de cuerpos que desaparecen o bien reaparecen en el momento menos esperado. Ya sea una trabajadora social, una policía o un guía turístico, los protagonistas luchan por apadrinar a seres socialmente invisibles, indagando así en el peso de la culpa, la compasión, la crueldad, las dificultades de la convivencia, y en un terror tan hondo como verosímil.

Con la cotidianidad hecha pesadilla, el lector se despierta abatido, perturbado por historias e imágenes que jamás conseguirá sacarse de la cabeza. Las autodenominadas «mujeres ardientes», que protestan contra una forma extrema de violencia doméstica que se ha vuelto viral; una estudiante que se arranca las uñas y las pestañas, y otra que intenta ayudarla; los años de apagones dictados por el gobierno durante los cuales se intoxican tres amigas que lo serán hasta que la muerte las separe; el famoso asesino en serie llamado Petiso Orejudo, que solo tenía nueve años; hikikomori, magia negra, los celos, el desamor, supersticiones rurales, edificios abandonados o encantados…

Mariana Enríquez es una de las narradoras más valientes y sorprendentes del siglo XXI, no solo de la nueva literatura argentina a cargo de escritores nacidos durante la dictadura sino de la literatura de cualquier país o lengua. Transforma géneros literarios en recursos narrativos, desde la novela negra hasta el realismo sucio, pasando por el terror, la crónica y el humor, y ahonda con dolor y belleza en las raíces, las llamas y las tinieblas de toda existencia.

Antes de hablar de este libro me gustaría decir que soy una persona extremadamente feliz por escribir este review. Este libro llegó a mis manos como regalo de aniversario gracias a mi novia. Increíblemente ninguno de los dos conocía a la autora y el principal responsable de la compra fue el librero. En el momento que tomé el libro se me generó una importante intriga, esa intriga crecería a medida que avance por los 12 cuentos que forman esta colección. Ahora sin más empecemos con los cuentos.

El chico sucio

El primer cuento de la colección empieza marcando el ritmo y la ambientación que tendrá el resto de las historias. Aquí conocemos a la protagonista de la primer historia, una chica que decide vivir en el barrio Constitución. Este barrio es uno de los más pobres de Buenos Aires y de los más peligrosos. A pesar de esto ella está enamorada de la casa en la que vive y solo por esto quiere seguir viviendo en el barrio. Además, conocemos a Sarita. Sarita es una mujer transexual y en palabras de la autora “nació uruguayo y se transformó en brasilera” hasta el día de hoy esta es una frase que me sorprende. Puedo entender un cambio de sexo, pero un cambio de nacionalidad (y más viviendo en Argentina) me resulta un poco más increíble).

Es en este punto que conocemos al otro personaje. El chico sucio es un niño nacido en la pobreza, es el hijo de una prostituta y se gana la vida pidiendo monedas en el subte de la ciudad. A pesar de esto se encuentra con nuestra protagonista y juntos empiezan a vivir una breve aventura que terminarán involucrados con varios de los santos y demonios locales. Además, las cosas se pondrán oscuras cuando un asesino de niños aparece en el barrio.

Este primer cuento es corto e interesante. Además marcará varios de los temas que veremos en los próximos cuentos. Los personajes de Enríquez siempre son mujeres normales (en solo uno de los cuentos tenemos un hombre como protagonista). Se le da mucha importancia al colectivo LGTBI y la fantasía se junta rápidamente con la realidad dejándote la sensación de no saber muy bien qué pasó en el cuento.

Este primer cuento es excelente y genera un buen comienzo a la colección.

La hostería

Este segundo cuento es interesante porque nos muestra a dos chicas adolescentes en el pueblo de Sanagasta. Este es un pequeño pueblito en La Rioja (tengo que confesar que con Enríquez aprendí más geografía argentina que en todos mis años de educación formal en el sistema educativo uruguayo). Las protagonistas de esta historia son ambas lesbianas y deciden investigar una pequeña Hostería del pueblo.

Este es uno de los cuentos más cortos de la colección y no hay mucho que pueda decir sin entrar en spoilers. Es por esto que me voy a limitar a decir que es un buen cuento. Me gusta cómo Enriquez toca el tema de la homofobia y de los prejuicios que hay en las pequeñas localidades rurales. Además el final del cuento es sublime y uno de puede sentir muy identificado con las protagonistas ya que realmente nadie tiene muy claro que es lo que está pasando.

Lo malo es que este segundo cuento baja un poco la calidad de las historias y no me gustó tanto como el primero.

Los años intoxicados

La escritura de Enríquez toma muchas referencias de la historia y de la geografía argentina. Esto hace que me resulte un poco difícil apreciar las historias como debería hacerlo al leerlas. De todas formas, yo fui un niño de los 90 y recuerdo esa década a los argentinos de los 90. Esta historia está ambientada entre los años 1989 y 1994 lo que hace que termine casi el mismo año en el que yo nací, de todas formas puedo entender el contexto histórico en el que está ambientada.

La década de los 90 fue una época de lujo y de ostentación sin límites en la sociedad argentina. El peso argentino valía lo mismo que un dólar y eso hacía que los porteños se sintieran como los reyes del mundo (perdón para los argentinos que me estén leyendo pero reconozcan que fue una época de locura). En esta década tuvieron una expansión los parques temáticos en Argentina, recuerdo que El parque de la Costa era el Disney del Río de la Plata y Mundo Marino era el principal oceanario del continente. Estos fueron años de excesos y se ve en el cuento.

Aquí conocemos a un grupo de amigas adolescentes que empiezan a crecer y conocer el mundo en esta época. Todo esto hace que tengan una vida de excesos, alcohol y todo tipo de drogas corren por sus venas y por sus mentes. Todo esto hace que la autora cree un mundo de locura y de éxtasis que hace la que puede ser la historia más psicodélica del libro.

Este cuento me gustó, pero el final me resultó particularmente perturbador. Quizás porque soy hombre, quizás porque fue demasiado macabro para mi gusto. Realmente no lo sé, pero este cuento tiene algo que me dejó con escalofríos al terminar de leerlo. Sin dudas es un excelente cuento creepy aunque no diría “de terror”.

La casa de Adela

Este cuento nos lleva a una casa embrujada en Lanús. Nos cuenta la historia de dos amigas y el hermano de una de ellas y su obsesión con la casa embrujada. Además intenta darle un toque creepy porque a la amiga de la protagonista le falta un brazo y eso hace que el resto de los niños la eviten en el barrio.

No tengo mucho que decir sobre este cuento porque no me llegó a impactar de ninguna manera. Creo que este puede ser el cuento más clásico y aburrido de la colección. Una casa embrujada, niños que entran y encuentran cosas que no le hubiera gustado ver allí adentro.

Pablito clavó un clavito: Una evocación del Petiso Orejudo

Ante de empezar a hablar del cuento, tengo que hablarles del Petiso Orejudo ya que es un personaje bastante peculiar de la historia argentina. Cayetano Santos Godino era un adolescente que se convirtió en uno de los mayores psicópatas de la historia argentina. El Petiso tuvo un curriculum bastante preocupante. Cuatro asesinatos de niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios. Todos estos crímenes cometidos antes de cumplir 18 años. El petiso murió  a los 48 años y nunca sintió ningún remordimiento por sus actos, esto hizo que se convirtiera en uno de los asesinos más trágicamente célebres de la historia del país.

Este cuento nos presenta al único protagonista masculino. Pablo es un guía turístico que se gana la vida realizando el “tour de asesinos de la ciudad”. Este tour consiste en llevar a los turistas a los lugares donde hubieron asesinatos famosos y los que más le gustaban a Pablo eran los del Petiso Orejudo, este macabro personaje generaba reacciones increíbles en los turistas y Pablo disfrutaba contándolo. El problema es que el fantasma del Petiso se le empieza a aparecer entre los turistas y esto genera una inestabilidad emocional importante en el protagonista y su vida familiar.

Este es uno de los cuentos que más me gustó del libro. Enríquez se agarra con fuerza de la historia y sin mostrar nada demasiado explícito nos da un cuento con más preguntas que respuestas. Este es uno de esos cuentos que cuando los terminas siguen rumiando tu cabeza y te dejan incómodo.

Tela de araña

Si el cuento anterior me gustó, este fue lo contrario. La protagonista de esta novela es una mujer que vive en una relación abusiva con un marido totalmente citadino. Por el otro lado, la familia de la protagonista es bastante hippie y eso hace que a su marido no le guste la familia de su esposa.

Con esta base, Enríquez nos empieza a narrar una historia que no deja de ser un simple road trip. La prota, su hermana y su marido viajan hacia Asunción a comprarle cosas a los artesanos con la idea de luego venderlas en Buenos Aires. Esta historia resulta un poco interesante por el contexto en el que está envuelta, pero al fin y al cabo termina siendo una historia simplona y sin mucho contenido.

Perdón, me gustaría decir un poco más pero no puedo hacerlo para no spoilear el cuento. Es demasiado simple y en este caso no es una simpleza bella.

Fin de curso

Este cuento es la pesadilla de cualquier docente. Aquí tenemos a una de esas chicas que no destacan por nada, no son lindas, no son inteligentes, no son feas, no son estúpidas, no hablan fuerte, no hablan bajo. Son esas personas que simplemente están allí y la vida pasa sin prestarles atención. Eso le pasó a Marcela, hasta el día que decidió arrancarse una uña con los dientes. Desde ese momento se volvió la obsesión de la protagonista de este cuento.

El cuento sigue la obsesión que nuestra protagonista tiene con esta chica. Ella quiere entenderla, ser su amiga. Como todo en este libro la verdad es más oscura de lo que parece y las dos chicas terminarán en un viaje de terror.

Este cuento me gustó. Es un clásico cuento de terror, con su ambiente macabro y con un final que te deja pensando. Eso es lo que me gusta de la escritura de Enríquez  y en este cuento se nota su gran habilidad para terminar un cuento en el momento preciso. Este es un cuento que al principio no te atrapa, pero cuando lo terminas te das cuenta que te había atrapado desde el principio.

Nada de carne sobre nosotras

Una joven encuentra una calavera y empieza una relación de amistad con el cráneo. Este es de los cuentos más estúpidos que leí y que realmente no me gustó ni un poquito. Se intentan tocar temas interesantes, la locura, la soledad, la individualidad de las personas, etc. De todas formas no me gusta como está llevado. Este cuento da más gracia que miedo y se siente raro en esta colección.

El patio del vecino

Paula y Miguel son una pareja joven. Como muchas otras parejas jóvenes empezaron a vivir juntos y allí empezaron los problemas. La vida de pareja se vuelve más y más complicada, pero cuando Paula comete un gravísimo error en el trabajo las cosas van de mal en peor.

Este cuento me gustó porque me sorprendió. Esperaba que fuera más o menos igual que los cuentos anteriores y no lo es. Aquí empezamos con una historia que tiene los pies bien puestos sobre la tierra. Tras leer unas páginas nos damos cuenta que las cosas no son lo que parecen y lo normal se vuelve fantástico y extremadamente terrorífico.

Este es otro de esos grandes finales y agradezco a Enríquez por escribirlo. Este es un excelente cuento.

Bajo el agua negra

Tras leer una cantidad de cuentos buenos y otra cantidad de cuentos malos, nos encontramos con este cuento. “Bajo el agua negra” es un cuento sublime con el que Enríquez sorprende una y otra vez. Esto comienza con una historia de investigación policial. Al parecer hay algunos policías corruptos a los que les divierte ver cómo los delincuentes nadan entre agua contaminada. Rápidamente el enfoque del cuento cambia y nos encontramos con un retelling de “La sombra sobre Innsmouth” de H. P. Lovecraft.

Este cuento tiene todo lo que los fanáticos de Lovecraft amamos del escritor de Providence. Lo mejor es que aquí lo tenemos ambientado en una de las villas de Buenos Aires.

Si son fanáticos del terror lovecraftiano tienen que leer este cuento. Enriquez no solo adapta una historia a Buenos Aires, sino que la cambia lo suficiente como para que se sienta propia de esta ciudad. Sin duda alguna el mejor cuento de esta colección.

Verde rojo anaranjado

Para alguien que escribe un blog este cuento tiene que sonarle conocido. Hoy en día estamos formado una comunidad bastante grande entre bloggers. Muchos de nosotros no nos conocemos las caras pero a pesar de eso tenemos una relación virtual. En este cuento, nos encontramos con un joven que se encierra en su cuarto y limita toda la interacción humana a medios digitales.

Este cuento es interesante porque marca un problema muy real. En Japón el término “hikikomori” se le da a los jóvenes que se encierran en su cuarto y no quieren salir de él por nada del mundo. Lo malo es que es lo único interesante que tiene este cuento. Lo recomiendo, porque es una forma de conocer este trastorno mediante ojos de alguien que se preocupa por la persona que lo sufre. De todas formas no hay mucho más que decir sobre él.

Las cosas que perdimos en el fuego

Para sorpresa de muchos llegamos al cuento que le da nombre al libro. Aquí vemos como se empiezan a dar casos de mujeres quemadas en Buenos Aires. Durante siglos los hombres ejercemos violencia contra las mujeres y uno de estos tipos de violencia fue la quema. No importa la excusa, brujería, belleza, inteligencia, etc. Sistemáticamente se quemó a las mujeres ya sea con fuego o con ácido y hasta el día de hoy es un problema real.

En este cuento Enríquez nos presenta a un grupo de mujeres que decide inmolarse por esta causa. La idea me parece correcta pero no comparto la forma. Si quieres evitar que los hombres sigan quemando mujeres, la última opción que se me ocurre es quemarte a vos misma. Si bien entiendo la medida y creo que en el contexto del cuento funciona, creo que hubiera sido mejor otra medida. Quemas rituales de muñecas, quemas de los hombres que las quemaron, quemas de propiedad, etc.

A pesar de no estar de acuerdo con todo el cuento, es un cuento interesante y creo que le da un cierre correcto a esta colección.

Para terminar, Las cosas que perdimos en el fuego es una colección que mezcla 3 cosas. Mujeres, terror y la vida en Argentina. Como alguien que ama los personajes femeninos interesantes, las historias de terror y que conoce algo de Argentina siento que este es una colección excelente para estas fechas.

Opinión (promedio): 4/5

3 comentarios sobre “Reseña: Las cosas que perdimos en el fuego

  1. Justo estoy leyendo ese libro ahora por el club de lectura “Letras macabras” en goodreads, de la reseña leí hasta “Nada de carne sobre nosotras” porque justo termine con ese cuento y no quiero hacerme spoiler de los otros, si estoy de acuerdo con que esta colección es perfecta para estas fechas.
    ¡Saludos!

    Le gusta a 1 persona

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